Bueno amigos, esta será la última entrada en mi blog de relatos......
¡Pero eso no significa que haya terminado los relatos!
Ahora me he hecho una cuenta en Google sites, asi que a partir de ahora publicaré los relatos allí =P
esta es la dirección: https://sites.google.com/site/losrelatosdejose/
bien, si quereis seguir leyendo sabes que mis relatos (y no solo relatos, sino tambien varias otras cosas como videos) irán siendo publicados allí.
¡Nos vemos en el site!
domingo, 12 de junio de 2011
sábado, 19 de febrero de 2011
CAPÍTULO 6. THE FIRST REAL FIGHT
THE ROAD SO FAR
Sam, Jack y Zoey se encuentran en el hospital Black Point para buscar una medicina llamada hemostat; la cual se hace imprescindible para salvar a su amigo Eddie.
Los chicos y la soldado tratan de encontrarlo a contrareloj, despejándo piso por piso, habitación por habitación.
Después de acabar con una veintena de zombies, conocer a una superviviente llamada Ashley y de que Zoey recordara un poco su pasado, los chicos bajan al sótano, dónde probablemente esté la medicina. Lo que ellos no saben es el peligro que les acecha...
Escrito y dirigido por un fan de Resident Evil:
RESIDENT EVIL 6: A NEW NIGHTMARE
1
Los chicos bajaron las escaleras. Les quedaban solo 10 minutos; pero almenos tenían la certeza de que habían despejado todas las plantas superiores de muertos vivientes. Estaban faltos de municiones y eso era un problema grave en esa situación. Bajaron los cuatro pisos sin decirse una sola palabra, a toda velocidad hasta la planta baja; allí acordaron sus planes: Ir abajo al almacén, coger la medicina y largarse de allí. Chúpado.
También estaba chupado la ida y vuelta al supermercado, pensó Sam.
2
El sótano del hospital, al contrario que este, estaba totalmente descuidado.
Con telarañas, y acumulaciones de grasa en algunas esquinas
-Se nota que aquí no llega el equipo de mantenimiento...- dijo Sam sin mucha gracia. El sótano se mostraba ante ellos en forma de T; en el pasillo de enfrente estaba la sala de calderas del hospital, al pasillo de mano izquierda tenía el depósito de cadáveres mientras a la derecha tenían el almacén. Sam pegó un carrerón hacia la puerta del almacén; con el impulso intentó abrir el pomo, pero la puerta no cedió y se dio un golpetazo contra la puerta de hierro.
-¡¡¡Ahhhhhh!!!- Gritó Sam palpándose la nariz. Por el golpe sentía como si estubiera sangrando pero al mirarse las manos no tenía sangre- ¡Joder con la puerta!
Ashley no pudo evitar soltar una risa por lo bajo; los tres se acercaron a Sam.
-Al parecer la puerta está cerrada...- Dijo Zoey mientras trataba en vano de girar el pomo
- Vamos que no había quedado claro con la ostia que me he pegado- le respondió Sam en tono cínico, algo cabreado por el golpe
-Creo que se abre por una tarjeta electrónica- dijo Jack mientras ojeaba un pequeño panel que había al lado de la puerta
-Tienen esto hecho una porquería pero sin embargo tienen un sistema electrónico de puta madre-
-Si, ¿Pero dónde estará esa tarjeta electrónica? hemos revisado las plantas de arriba y no hemos encontrado la tarjeta... Si ahora subimos a registrar cadáver por cadáver tardaremos varias horas- espetó Zoey en tono pesimista.
-Bueno...-Dijo Sam mientras recobraba un poco la compostura; aún le dolía la nariz pero podía aguantarlo- Es más improbable, pero es bastante más rápido que miremos primero aquí- dijo mientras sacaba unas llaves de su bolsillo. Zoey se acercó y leyó lo que ponía en estas.
-Depósito de cadáveres...- dijo mientras hacía bailar el llavero entre sus dedos- no tendría sentido que encontraramos la tarjeta allí.
-Tampoco tiene mucho sentido que los muertos anden- respondió Jack mientras veía el balancear de las llaves.
-Bueno...Por probar no perdemos nada ¿No? Además no creo que nos lleve mas de unos minutos.
-Bueno...Solo un vistazo rápido. ¿Cuánta munición tenéis?
-Nada- dijo Jack mostrándo su Desert Eagle completamente descargada. Zoey le quitó el arma, se la guardó en su agarradera del pecho y le dio a Jack su Springfield M1911
-Solo tiene un cargador, cuando terminemos con esto me la darás de vuelta; es importante para mí- Durante unos instantes el semblante de Zoey se volvió serio y distante, aunque prefirieron dejarla y no preguntarle.
-Yo solo tengo un cargador para la Beretta- Sam lo metió en su culata y tiró de la corredera.
-Ashley, tú como no tienes un arma de fuego tendrás que ir a nuestra espalda, cúbrenos con la barra de plomo.
-Sí- dijo afirmando con la cabeza.
Los chicos se metieron al pasillo de enfrente, y miraron la puerta que tenía el rótulo de ``depósito de cadáveres´´
-No tiene sentido...- repitió Zoey.
-Me pregunto por que el depósito de cadáveres tendrá una cerradura normal y corriente y el almacén una cerradura electrónica.- Dijo Ashley, con un deje de verguenza en su voz.
-Ni lo sé ni me importa, así que entremos de una vez.- Sam le cogió las llaves a Zoey y abrió la sala.
Lo que había dentro era dantesco. Había cadáveres tirados por doquier, y las mesas de acero quirurjico (Jack pensó en mesas de autopsias, pero recordó que ese tipos de mesas estarían en una comisaría de policía, con su propia sala de autopsias) estaban en el suelo, como si alguien las hubiera tirado. violentamente.
-Creí que estos depósitos de cadáveres solo se encontraban en las comisarías...-
-¿Dónde crees que meten los cadáveres en un hospital entonces? los meten en estos depósitos para que luego venga la policía y se los lleve a los forenses y de los forenses a la funeraria- respondió Ashley
-Parece que sabes del tema...- dijo Sam sorprendido por lo que dijo la chica.
Cada uno se fue a registrar los cadáveres de la sala.
-Sí; es que trabajaba aquí... De enfermera. Pero lo iba a dejar en cosa de una semana; tengo fobia a la sangre.
-Jaja, una enfermera con fobia a la sangre. Una cosa, ¿Cómo es que no llevas el uniforme si es que eres enfermera?-Jack mientras dijo eso pisó un charco de sangre y casi patinó por el suelo; tras recuperar el equilibrio se dio cuenta que solo Sam le había visto, mostrándo una risilla cuando Jack lo miró.
Zoey miró los cadáveres. Algunos tenían marcas de habersido aplastados por algo...
-¿Aplastados?- pensó Zoey mientras hacía una mueca.
-Pués por que al ver como estaban las cosas decidí que mejor me ponía la ropa de calle y me largaba de aquí. Lástima que cuando fuera a irme esos cabrones empezaron a subir escaleras, y no tuve más remedio que atrancar la puerta de la cuarta planta y esconderme allí.
-¿No había más gente contigo? es que no sé...que yo recordara había saturación de plantas y por eso bajaron las cosas del almacén...- Dijo Sam mientras recordaba la nota que había encontrado en el despacho del director.
-Ten en cuenta que cuando la gente empezó a ver como iban las cosas, los pacientes empezaron a salir de aquí. Preferían volver a su casa que quedarse en esta ratonera. Así que el hospital quedaron dos o tres plantas vacías y yo me quedé sola en una.- Sam pensó en preguntarle si había más plantas con gente dentro; pero comprendió que nadie de los allí presente tendría la respuesta.
-¡He mirad esto!- Gritó Jack mientras levantaba algo que había encontrado en el bolsillo de uno de los cadáveres. Ponía en su tarjeta de identificación ``conserje´´.
-No puede ser...- Dijo Zoey mientras veía anonadada lo que Jack sostenía en sus manos.
-Joder, ¡La puta llave magnética!- A Sam se le salían los ojos de las cuencas.
-¡Ja! y decía Zoey que esto sería una pérdida de tiempo.- Dijo Ashley mientras seguía la tarjeta con la mirada. La soldado simplemente se calló para sí.
3
Con la tarjeta del almacén en la mano, los chicos corrieron despavoridos hacia dicho almacén. Al fin y al cabo, estaban en un depósito de cadáveres y un repentino ataque de zombies, sería fatal ya que andaban escasos de municiones.
Jack, usó la llave en el lector magnético. Durante unos pocos segundos que les parecieron eternos, la luz de la cerradura electrónica pasó de rojo a verde indicando que estaba abierta.
- ¡Vamos!- Sam abrió la puerta de una patada y todos entraron.
El almacén tenía unas enormes estanterías de unos tres metros. Las repisas de las estanterías estaban atestadas de canastos y dosieres.
Los canastos, tenían todo tipos de objetos; la mayoría de ellos posibles requisiones a los pacientes: teléfonos, comida, consolas, ropa, libros, juguetes... E incluso Ashley, logró ver algo de droga en uno de los canastos.
Pero al fondo del almacén encontraron lo que buscaban. Las medicinas. Había cientos de cajas y de distintos tipos.
-Recordad, se llama hemostat.- Dijo Zoey mientras empezaba a buscar.
Jack y Ashley se pusieron a ello, pero el espacio entre estanterías era bastante pequeño, así que Sam tubo que limitarse a observar. Bastante nervioso después de todas las emociones que había pasado, y las que le quedaban...
Tardaron unos minutos; en los cuales, Sam encontró munición de 9 milímetros (marca Red Hawk, como no) en uno de los canastos de objetos requisados. Leyó el informe y al parecer estaba entre las pertenencias de un policía que había ingresado por heridas de bala.
-Bueno...Creo que él no lo va a necesitar más.- Eran dos cajas, lo que significaban unas quince balas por paquete, y a él le cabían unas diez en cada cargador.
-¡Ey lo tengo!- Gritó Jack- ¡el hemostat!- agitó la caja y sacó una de las cápsulas. Mitad de arriba blanca, mitad de abajo roja. Ese era el medicamento.
-Por fin... ¡Salgamos de aquí aún tenemos tiempo!- Todos asintieron a la orden de Zoey. Aún tenían 5 minutos.
4
Cuando estaban por subir del sucio sótano del hospital, escucharon un ruido...Al principio era como si algo pesado cayese...pero se convirtió en un enorme estruendo como si hubieran echado abajo una pared.
Los cuatro, se quedaron paralizados, intentando oir algo más. Solo el ruido de unas sonoras pisadas entre escombros.
-¿Qué cojones...- La pregunta de Sam fue acallada por Zoey. Esta le miró con el dedo índice en los labios. Silencio, le ordenaba.
Zoey subió el resto de escaleras en cuclillas. Los otros tres se quedaron en las escaleras. Esperando una orden de ella.
Vieron como Zoey caminaba unos pasos, aún agachada; giró al pasillo de la derecha...
-¿Y qué crees que hay ahí arriba?- Le preguntó Jack a Sam
-No lo sé aunque creo que...
De repente, el cuerpo de Zoey salió disparado chocando contra la pared contraria. Los chicos impulsivamente subieron las escaleras para ver que había pasado.
Zoey estaba tirada en el suelo...Inconsciente. los chicos miraron a su derecha. Entre la polvareda y los escombros lo que vieron fue que no había sido una pared lo que había cedido, sino el mismo techo de la planta baja.
Ante ellos, el causante de que Zoey estubiera inconsciente. Era una criatura enorme. Los tres se quedaron pasmados. La criatura, de pesadilla; era nueva para ellos.
Era grande, aunque andara encorbada llegaba fácilmente a los dos metros. Su brazo derecho era el brazo de una persona normal, pero el izquierdo era una enorme mano con un gigantesco brazo. La cara era totalmente deforme; su ojo izquierdo estaba entrecerrado y el derecho era una cuenca vacía, y exhibía unos dientes aserrados. Pegó un paso hacia ellos, haciendo retumbar la sala.
-Ashley...-Dijo Sam en un susurro sin dejar de mirar a la criatura- asegurate de defender a Zoey... Jack; nos toca cargarnos a este.-
-¿Cómo?-
-Con lo...que sea.-
La criatura dió el primer paso, lanzando un puñetazo con su brazo desproporcionado que casi coje desprevenido a los chicos; pero pudieron esquivarlo saltando cada uno en una dirección. Sam desde el suelo le disparó tres disparos; pero erró dos disparos.
-¡Disparar desde el suelo es una mierda!- Gritó, la criatura aprovechó y bajó el brazo lo suficiente como para casi aplastar a Sam, pero Jack le disparó y la criatura cambió de dirección; mandando a volar a Jack después de un revés con su brazo enorme.
Jack aterrizó junto a Zoey y Ashley.
-Mierda...¡Jack joder no te quedes inconsciente!- Al gritar Sam la criatura se giró en su dirección y trató de machacarlo con su brazo, pero Sam se escabulló por muy poco del golpe.-¡Toma cabrón!-
Sam pegó dos disparos, esta vez llegaron a impactar en la criatura...Pero fué como si no tubieran efecto alguno en ella. Sam casi fue aplastado por otro de los puñetazos de la criatura; pero otro salto le salvó.
-Tengo las putas piernas entumecidas de tanto saltar en círculos... Ya no puedo saltar más...- Pensó fatídicamente Sam... Se clavaba los grandes escombros en el costado. Ya estaba bastante cansado y estaba tirado en el suelo. Esperó que uno de los puñetazos de la criatura le aplastase allí... Peron no llegó ningún golpe. Sam levantó la vista; y observó como la criatura estaba tanteando el suelo con su gran brazo. Sam se dió cuenta en aquel momento, que aquella criatura tenía la misma desventaja que los lickers...¡Era ciego!
Sam dejó caer la cabeza en el suelo...Intentando imaginarse como podría librarse de aquella cosa... A primera vista, toda su piel era uniforme, por lo cual las débiles balas de la 9 milímetros no le harían nada. Debía encontrar un punto débil.
Se incorporó; y vio como Jack hacía lo mismo. Él también había descubierto la desventaja de la criatura.
Se encontraban en una posición ventajosa. Sam estaba a la espalda de la criatura; mientras Jack se encontraba enfrente. Jack levantó su arma y apuntó a la cabeza.
-¡No las balas no le hacen nada!- Gritó Sam; lo cual llamó poderosamente la atención de la criatura. Esta se giró desde su izquierda.
Y entonces, Sam vio que en el costado, tenía un gigantesco ojo anaranjado. Ambos se cruzaron la mirada durante unos segundos... La criatura terminó de girarse; ahora que sabía donde estaba exactamente Sam, se encaminó como una bala a por él.
-¡Ahora ya sé cual es tu punto débil!- Sam esquivó otro puñetazo y salió corriendo. Se puso en el costado izquierdo; y el gran ojo se quedó mirándolo atentamente. Sam apuntó a la pupila y disparó tres disparos a quemaropa. El ojo cerró su pupila del costado para protegerse; pero el daño ya estaba hecho. La criatura empezó a girar sobre sí misma destrozando las paredes a puñetazos. Sam se arrojó al suelo; Mientras Jack se pegó a la pared por miedo a llevarse uno de esos terribles golpes.
La deforme bestia pareció encontrar el equilibrio y se volvió hacia ellos. Esta vez, no podía orientarse...Y en caso de que aún pudiera usar aquel ojo, Sam volvería a dispararle.
La criatura se avalanzó de frente; dirección a las escaleras, donde se encontraban Zoey y Ashley. Jack y Sam le dispararon instintivamente para que cambiase la dirección. Cosa que hizo.
Dio un golpe directo hacia la fuente del ruido, que era Jack, aunque este pudo esquivarlo.
La criatura era más lenta y se notaba que se estaba debilitando. Sam y Jack se quedaron estáticos, a la espera de que la criatura hiciera algún movimiento en falso.
Tarde o temprano, abriría ese ojo. La criatura se giró hacia derecha e izquierda, pero sin resultado alguno, y finalmente, abrió su ojo.
Tenía tres pequeños agujeros de bala; uno de ellos en la misma pupila. Pero no hacía falta ser mentalista para saber que expresaba aquel ojo supurante cuando les miró. Miedo.
Sam, diestro y Jack, zurdo, chocaron las correderas de sus pistolas; al mismo tiempo que sujetaban las armas con una mano y abrían fuego contra el ojo. Almenos tres disparos de Jack y uno de Sam impactaron contra el ojo....Que de la presión de los proyectiles acabó explotando.
La criatura dió un traspié adelante y cayó hacia el mostrador de la planta baja, haciendo que este se aplastara bajo su gran peso.
Entre bocanadas de aire, Sam se dejó caer de rodillas, y miró sonriendo a Jack. Se sentía grande, como si, como si... La misma sensación de cuando crees que algo imposible de tener y lo acabas consiguiendo.
Jack lo miró.
-Lo he matado yo.-
-¡¿Qué?!- dijo Sam perplejo - Yo le he disparado más veces y he mantenido la pelea durante más tiempo.
-Pero yo le he reventado el ojo, y eso es lo que lo ha acabado matando.-
-Y una mierda; yo he cogido y...-
-¡Dejaos de tonterías y ayudadme con Zoey! ¡Se nos han pasado el tiempo que ella calculó!
En un instante, con aquellas palabras, la emoción y la felicidad que ambos sentían se esfumó.
THE ROAD SO FAR
Sam, Jack y Zoey se encuentran en el hospital Black Point para buscar una medicina llamada hemostat; la cual se hace imprescindible para salvar a su amigo Eddie.
Los chicos y la soldado tratan de encontrarlo a contrareloj, despejándo piso por piso, habitación por habitación.
Después de acabar con una veintena de zombies, conocer a una superviviente llamada Ashley y de que Zoey recordara un poco su pasado, los chicos bajan al sótano, dónde probablemente esté la medicina. Lo que ellos no saben es el peligro que les acecha...
Escrito y dirigido por un fan de Resident Evil:
RESIDENT EVIL 6: A NEW NIGHTMARE
1
Los chicos bajaron las escaleras. Les quedaban solo 10 minutos; pero almenos tenían la certeza de que habían despejado todas las plantas superiores de muertos vivientes. Estaban faltos de municiones y eso era un problema grave en esa situación. Bajaron los cuatro pisos sin decirse una sola palabra, a toda velocidad hasta la planta baja; allí acordaron sus planes: Ir abajo al almacén, coger la medicina y largarse de allí. Chúpado.
También estaba chupado la ida y vuelta al supermercado, pensó Sam.
2
El sótano del hospital, al contrario que este, estaba totalmente descuidado.
Con telarañas, y acumulaciones de grasa en algunas esquinas
-Se nota que aquí no llega el equipo de mantenimiento...- dijo Sam sin mucha gracia. El sótano se mostraba ante ellos en forma de T; en el pasillo de enfrente estaba la sala de calderas del hospital, al pasillo de mano izquierda tenía el depósito de cadáveres mientras a la derecha tenían el almacén. Sam pegó un carrerón hacia la puerta del almacén; con el impulso intentó abrir el pomo, pero la puerta no cedió y se dio un golpetazo contra la puerta de hierro.
-¡¡¡Ahhhhhh!!!- Gritó Sam palpándose la nariz. Por el golpe sentía como si estubiera sangrando pero al mirarse las manos no tenía sangre- ¡Joder con la puerta!
Ashley no pudo evitar soltar una risa por lo bajo; los tres se acercaron a Sam.
-Al parecer la puerta está cerrada...- Dijo Zoey mientras trataba en vano de girar el pomo
- Vamos que no había quedado claro con la ostia que me he pegado- le respondió Sam en tono cínico, algo cabreado por el golpe
-Creo que se abre por una tarjeta electrónica- dijo Jack mientras ojeaba un pequeño panel que había al lado de la puerta
-Tienen esto hecho una porquería pero sin embargo tienen un sistema electrónico de puta madre-
-Si, ¿Pero dónde estará esa tarjeta electrónica? hemos revisado las plantas de arriba y no hemos encontrado la tarjeta... Si ahora subimos a registrar cadáver por cadáver tardaremos varias horas- espetó Zoey en tono pesimista.
-Bueno...-Dijo Sam mientras recobraba un poco la compostura; aún le dolía la nariz pero podía aguantarlo- Es más improbable, pero es bastante más rápido que miremos primero aquí- dijo mientras sacaba unas llaves de su bolsillo. Zoey se acercó y leyó lo que ponía en estas.
-Depósito de cadáveres...- dijo mientras hacía bailar el llavero entre sus dedos- no tendría sentido que encontraramos la tarjeta allí.
-Tampoco tiene mucho sentido que los muertos anden- respondió Jack mientras veía el balancear de las llaves.
-Bueno...Por probar no perdemos nada ¿No? Además no creo que nos lleve mas de unos minutos.
-Bueno...Solo un vistazo rápido. ¿Cuánta munición tenéis?
-Nada- dijo Jack mostrándo su Desert Eagle completamente descargada. Zoey le quitó el arma, se la guardó en su agarradera del pecho y le dio a Jack su Springfield M1911
-Solo tiene un cargador, cuando terminemos con esto me la darás de vuelta; es importante para mí- Durante unos instantes el semblante de Zoey se volvió serio y distante, aunque prefirieron dejarla y no preguntarle.
-Yo solo tengo un cargador para la Beretta- Sam lo metió en su culata y tiró de la corredera.
-Ashley, tú como no tienes un arma de fuego tendrás que ir a nuestra espalda, cúbrenos con la barra de plomo.
-Sí- dijo afirmando con la cabeza.
Los chicos se metieron al pasillo de enfrente, y miraron la puerta que tenía el rótulo de ``depósito de cadáveres´´
-No tiene sentido...- repitió Zoey.
-Me pregunto por que el depósito de cadáveres tendrá una cerradura normal y corriente y el almacén una cerradura electrónica.- Dijo Ashley, con un deje de verguenza en su voz.
-Ni lo sé ni me importa, así que entremos de una vez.- Sam le cogió las llaves a Zoey y abrió la sala.
Lo que había dentro era dantesco. Había cadáveres tirados por doquier, y las mesas de acero quirurjico (Jack pensó en mesas de autopsias, pero recordó que ese tipos de mesas estarían en una comisaría de policía, con su propia sala de autopsias) estaban en el suelo, como si alguien las hubiera tirado. violentamente.
-Creí que estos depósitos de cadáveres solo se encontraban en las comisarías...-
-¿Dónde crees que meten los cadáveres en un hospital entonces? los meten en estos depósitos para que luego venga la policía y se los lleve a los forenses y de los forenses a la funeraria- respondió Ashley
-Parece que sabes del tema...- dijo Sam sorprendido por lo que dijo la chica.
Cada uno se fue a registrar los cadáveres de la sala.
-Sí; es que trabajaba aquí... De enfermera. Pero lo iba a dejar en cosa de una semana; tengo fobia a la sangre.
-Jaja, una enfermera con fobia a la sangre. Una cosa, ¿Cómo es que no llevas el uniforme si es que eres enfermera?-Jack mientras dijo eso pisó un charco de sangre y casi patinó por el suelo; tras recuperar el equilibrio se dio cuenta que solo Sam le había visto, mostrándo una risilla cuando Jack lo miró.
Zoey miró los cadáveres. Algunos tenían marcas de habersido aplastados por algo...
-¿Aplastados?- pensó Zoey mientras hacía una mueca.
-Pués por que al ver como estaban las cosas decidí que mejor me ponía la ropa de calle y me largaba de aquí. Lástima que cuando fuera a irme esos cabrones empezaron a subir escaleras, y no tuve más remedio que atrancar la puerta de la cuarta planta y esconderme allí.
-¿No había más gente contigo? es que no sé...que yo recordara había saturación de plantas y por eso bajaron las cosas del almacén...- Dijo Sam mientras recordaba la nota que había encontrado en el despacho del director.
-Ten en cuenta que cuando la gente empezó a ver como iban las cosas, los pacientes empezaron a salir de aquí. Preferían volver a su casa que quedarse en esta ratonera. Así que el hospital quedaron dos o tres plantas vacías y yo me quedé sola en una.- Sam pensó en preguntarle si había más plantas con gente dentro; pero comprendió que nadie de los allí presente tendría la respuesta.
-¡He mirad esto!- Gritó Jack mientras levantaba algo que había encontrado en el bolsillo de uno de los cadáveres. Ponía en su tarjeta de identificación ``conserje´´.
-No puede ser...- Dijo Zoey mientras veía anonadada lo que Jack sostenía en sus manos.
-Joder, ¡La puta llave magnética!- A Sam se le salían los ojos de las cuencas.
-¡Ja! y decía Zoey que esto sería una pérdida de tiempo.- Dijo Ashley mientras seguía la tarjeta con la mirada. La soldado simplemente se calló para sí.
3
Con la tarjeta del almacén en la mano, los chicos corrieron despavoridos hacia dicho almacén. Al fin y al cabo, estaban en un depósito de cadáveres y un repentino ataque de zombies, sería fatal ya que andaban escasos de municiones.
Jack, usó la llave en el lector magnético. Durante unos pocos segundos que les parecieron eternos, la luz de la cerradura electrónica pasó de rojo a verde indicando que estaba abierta.
- ¡Vamos!- Sam abrió la puerta de una patada y todos entraron.
El almacén tenía unas enormes estanterías de unos tres metros. Las repisas de las estanterías estaban atestadas de canastos y dosieres.
Los canastos, tenían todo tipos de objetos; la mayoría de ellos posibles requisiones a los pacientes: teléfonos, comida, consolas, ropa, libros, juguetes... E incluso Ashley, logró ver algo de droga en uno de los canastos.
Pero al fondo del almacén encontraron lo que buscaban. Las medicinas. Había cientos de cajas y de distintos tipos.
-Recordad, se llama hemostat.- Dijo Zoey mientras empezaba a buscar.
Jack y Ashley se pusieron a ello, pero el espacio entre estanterías era bastante pequeño, así que Sam tubo que limitarse a observar. Bastante nervioso después de todas las emociones que había pasado, y las que le quedaban...
Tardaron unos minutos; en los cuales, Sam encontró munición de 9 milímetros (marca Red Hawk, como no) en uno de los canastos de objetos requisados. Leyó el informe y al parecer estaba entre las pertenencias de un policía que había ingresado por heridas de bala.
-Bueno...Creo que él no lo va a necesitar más.- Eran dos cajas, lo que significaban unas quince balas por paquete, y a él le cabían unas diez en cada cargador.
-¡Ey lo tengo!- Gritó Jack- ¡el hemostat!- agitó la caja y sacó una de las cápsulas. Mitad de arriba blanca, mitad de abajo roja. Ese era el medicamento.
-Por fin... ¡Salgamos de aquí aún tenemos tiempo!- Todos asintieron a la orden de Zoey. Aún tenían 5 minutos.
4
Cuando estaban por subir del sucio sótano del hospital, escucharon un ruido...Al principio era como si algo pesado cayese...pero se convirtió en un enorme estruendo como si hubieran echado abajo una pared.
Los cuatro, se quedaron paralizados, intentando oir algo más. Solo el ruido de unas sonoras pisadas entre escombros.
-¿Qué cojones...- La pregunta de Sam fue acallada por Zoey. Esta le miró con el dedo índice en los labios. Silencio, le ordenaba.
Zoey subió el resto de escaleras en cuclillas. Los otros tres se quedaron en las escaleras. Esperando una orden de ella.
Vieron como Zoey caminaba unos pasos, aún agachada; giró al pasillo de la derecha...
-¿Y qué crees que hay ahí arriba?- Le preguntó Jack a Sam
-No lo sé aunque creo que...
De repente, el cuerpo de Zoey salió disparado chocando contra la pared contraria. Los chicos impulsivamente subieron las escaleras para ver que había pasado.
Zoey estaba tirada en el suelo...Inconsciente. los chicos miraron a su derecha. Entre la polvareda y los escombros lo que vieron fue que no había sido una pared lo que había cedido, sino el mismo techo de la planta baja.
Ante ellos, el causante de que Zoey estubiera inconsciente. Era una criatura enorme. Los tres se quedaron pasmados. La criatura, de pesadilla; era nueva para ellos.
Era grande, aunque andara encorbada llegaba fácilmente a los dos metros. Su brazo derecho era el brazo de una persona normal, pero el izquierdo era una enorme mano con un gigantesco brazo. La cara era totalmente deforme; su ojo izquierdo estaba entrecerrado y el derecho era una cuenca vacía, y exhibía unos dientes aserrados. Pegó un paso hacia ellos, haciendo retumbar la sala.
-Ashley...-Dijo Sam en un susurro sin dejar de mirar a la criatura- asegurate de defender a Zoey... Jack; nos toca cargarnos a este.-
-¿Cómo?-
-Con lo...que sea.-
La criatura dió el primer paso, lanzando un puñetazo con su brazo desproporcionado que casi coje desprevenido a los chicos; pero pudieron esquivarlo saltando cada uno en una dirección. Sam desde el suelo le disparó tres disparos; pero erró dos disparos.
-¡Disparar desde el suelo es una mierda!- Gritó, la criatura aprovechó y bajó el brazo lo suficiente como para casi aplastar a Sam, pero Jack le disparó y la criatura cambió de dirección; mandando a volar a Jack después de un revés con su brazo enorme.
Jack aterrizó junto a Zoey y Ashley.
-Mierda...¡Jack joder no te quedes inconsciente!- Al gritar Sam la criatura se giró en su dirección y trató de machacarlo con su brazo, pero Sam se escabulló por muy poco del golpe.-¡Toma cabrón!-
Sam pegó dos disparos, esta vez llegaron a impactar en la criatura...Pero fué como si no tubieran efecto alguno en ella. Sam casi fue aplastado por otro de los puñetazos de la criatura; pero otro salto le salvó.
-Tengo las putas piernas entumecidas de tanto saltar en círculos... Ya no puedo saltar más...- Pensó fatídicamente Sam... Se clavaba los grandes escombros en el costado. Ya estaba bastante cansado y estaba tirado en el suelo. Esperó que uno de los puñetazos de la criatura le aplastase allí... Peron no llegó ningún golpe. Sam levantó la vista; y observó como la criatura estaba tanteando el suelo con su gran brazo. Sam se dió cuenta en aquel momento, que aquella criatura tenía la misma desventaja que los lickers...¡Era ciego!
Sam dejó caer la cabeza en el suelo...Intentando imaginarse como podría librarse de aquella cosa... A primera vista, toda su piel era uniforme, por lo cual las débiles balas de la 9 milímetros no le harían nada. Debía encontrar un punto débil.
Se incorporó; y vio como Jack hacía lo mismo. Él también había descubierto la desventaja de la criatura.
Se encontraban en una posición ventajosa. Sam estaba a la espalda de la criatura; mientras Jack se encontraba enfrente. Jack levantó su arma y apuntó a la cabeza.
-¡No las balas no le hacen nada!- Gritó Sam; lo cual llamó poderosamente la atención de la criatura. Esta se giró desde su izquierda.
Y entonces, Sam vio que en el costado, tenía un gigantesco ojo anaranjado. Ambos se cruzaron la mirada durante unos segundos... La criatura terminó de girarse; ahora que sabía donde estaba exactamente Sam, se encaminó como una bala a por él.
-¡Ahora ya sé cual es tu punto débil!- Sam esquivó otro puñetazo y salió corriendo. Se puso en el costado izquierdo; y el gran ojo se quedó mirándolo atentamente. Sam apuntó a la pupila y disparó tres disparos a quemaropa. El ojo cerró su pupila del costado para protegerse; pero el daño ya estaba hecho. La criatura empezó a girar sobre sí misma destrozando las paredes a puñetazos. Sam se arrojó al suelo; Mientras Jack se pegó a la pared por miedo a llevarse uno de esos terribles golpes.
La deforme bestia pareció encontrar el equilibrio y se volvió hacia ellos. Esta vez, no podía orientarse...Y en caso de que aún pudiera usar aquel ojo, Sam volvería a dispararle.
La criatura se avalanzó de frente; dirección a las escaleras, donde se encontraban Zoey y Ashley. Jack y Sam le dispararon instintivamente para que cambiase la dirección. Cosa que hizo.
Dio un golpe directo hacia la fuente del ruido, que era Jack, aunque este pudo esquivarlo.
La criatura era más lenta y se notaba que se estaba debilitando. Sam y Jack se quedaron estáticos, a la espera de que la criatura hiciera algún movimiento en falso.
Tarde o temprano, abriría ese ojo. La criatura se giró hacia derecha e izquierda, pero sin resultado alguno, y finalmente, abrió su ojo.
Tenía tres pequeños agujeros de bala; uno de ellos en la misma pupila. Pero no hacía falta ser mentalista para saber que expresaba aquel ojo supurante cuando les miró. Miedo.
Sam, diestro y Jack, zurdo, chocaron las correderas de sus pistolas; al mismo tiempo que sujetaban las armas con una mano y abrían fuego contra el ojo. Almenos tres disparos de Jack y uno de Sam impactaron contra el ojo....Que de la presión de los proyectiles acabó explotando.
La criatura dió un traspié adelante y cayó hacia el mostrador de la planta baja, haciendo que este se aplastara bajo su gran peso.
Entre bocanadas de aire, Sam se dejó caer de rodillas, y miró sonriendo a Jack. Se sentía grande, como si, como si... La misma sensación de cuando crees que algo imposible de tener y lo acabas consiguiendo.
Jack lo miró.
-Lo he matado yo.-
-¡¿Qué?!- dijo Sam perplejo - Yo le he disparado más veces y he mantenido la pelea durante más tiempo.
-Pero yo le he reventado el ojo, y eso es lo que lo ha acabado matando.-
-Y una mierda; yo he cogido y...-
-¡Dejaos de tonterías y ayudadme con Zoey! ¡Se nos han pasado el tiempo que ella calculó!
En un instante, con aquellas palabras, la emoción y la felicidad que ambos sentían se esfumó.
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