domingo, 13 de junio de 2010

CAPÍTULO 3: NEW FRIENDS

1
Vicktor Vega llegó a la calle de la comisaría.

Era una calle bastante ancha, llena de tiendas de todo tipo, de ropa, de armas, de comida rápida...Incluso un videoclub. Pero ahora, ese sitio de ocio que debería estar abarrotado de gente, se había convertido en un campo de batalla.

Los policías y los antidisturbios disparaban a todo ser putrefacto que se les acercaban.
Vic fue corriendo hacia las barricadas. Los policías le apuntaron e hicieron un amago de disparar, pero se dieron cuenta de que era una persona normal y corriente. Trepó sobre el capó de uno de los furgones policiales que hacían de barrera y entró en la comisaría.

Dentro, todo era caos, la gente de la ciudad se le había ocurrido entrar allí para guarecerse de las criaturas del exterior.
Apenas quedaban policías, los pocos que quedaban acarreaban material de un lugar a otro, la gente se apiñaban en grupos y los heridos estaban siendo atendidos por los pocos enfermeros que cometieron la prudencia de bajar de sus ambulancias e ir a refugiarse a la comisaría.
Vic prestó mas atención a otro grupo, que se formó en el vestíbulo, en el había hombres y mujeres de entre 20 y 50 años, todos armados y prestando atención a otro tipo de policía, era un T-ZERO (¿Fuerzas Especiales eh? Pensó Vic) y otros tres policías.
Estaban repartiendo armas a la gente que pudiera manejarlas. Vic se acercó a la cola de personas.

-¡Todo aquel que sepa usar un arma que se acerque aquí a recibir una!- dijo a gritos por megáfono uno de los policías.
-¡Estamos formando un grupo armado para defender la ciudad del ataque bioterroristas!- dijo otro, mientras entregaba una Ruger con municiones del 45 a una mujer de unos 40 años

Tras unos minutos le tocó el turno a Vic.

-Eres muy joven, ¿sabes usar algún arma, hijo?- Le preguntó el que repartía las armas, era bastante gordo y usaba gafas, Vic recordó a Joseph Avery, su profesor de matemáticas

-No

-¡Entonces largo de aquí!- Le espetó el obeso policía.

-No, necesito las armas.- los ojos de Vic brillaban - Mis amigos y yo necesitamos protección. Necesitamos ayuda.

-Maldito crío, no le voy a dar un arma a un suicida en potencia solo por que la quieras. ¡Vete de la cola!- si en ese momento hubiera alguien detrás de Vic, seguro que lo habría apartado de un empujón, pero no había nadie. Era una señal. Debía serlo

-¡Mira gordo de mierda no pienso marcharme sin las armas! – le dijo levantando la voz, sonaba autoritaria y decidida, no tenía miedo

El policía gordo, levantó la mano. Vic esperaba llevarse un buen derechazo. Pero alguien sujetó el brazo del policía.

Era el T-ZERO. Tenía sujetado el brazo del policía, y lo retorció hasta que el gordo soltó un alarido y se le cayeron las gafas.
-Jim, no deberías pegarle a un pobre chaval- Le dijo.

Tenía una voz seca, de fumador seguramente. Y unos ojos azul intenso. Lo que parecía increíble era esa vivacidad que expresaban, el tipo aparentaba unos cincuenta años, aunque seguro tenía más. Sus ojos... Transmitían miedo y seguridad a partes iguales.
Soltó a ``Jim ´´, que se retorció en el suelo.

-Cómo te llamas chico- eso debería haber sido una pregunta, pero lo que era, era una orden.

-Vicktor Vega. Señor.

-Genial Vicktor. Te he escuchado, no sabes manejar una puta arma y aún así quieres disparar. ¿Por qué si puedes dejar que otros disparen por ti?

-Por que necesito las armas, necesito armas por que mis amigos necesitan ayuda- Su voz ahora reflejaba súplica, el tono del tipo de los ojos azules lo había atemorizado y había minado su decisión

-¿No crees que tus amigos ahora pueden estar muertos o pueden haberte dejado tirado?

-No. Son mis amigos, los conozco y no son así. Necesito las armas

Una sonrisa se formó en sus labios, y miró con aquellos ojos intensos a Vic Vega.

-Sabes, voy a dártelas; no se por qué, tal vez estoy loco pero algo me dice que debo darte estas armas, puede que después lo lamente pero algo me dice que debo dártelas. Jim, dale algunas armas a este chico.

Vicktor miró como el obeso policía metía dentro las armas que encontraba; un revólver, un rifle, algunas pistolas, y también echó todos los cartuchos y balas que pudo. Al fin y al cabo, había munición de sobra.

Vic estaba por irse pero Ojos Azules lo detuvo

-Oye chico, cuando podáis salid de la ciudad. No es segura. Id a St. Michael, a las afueras de la ciudad; allí hay montado un operativo de la BSAA que se asegurará de sacaros de aquí.

-Lo haremos, señor

-Me llamo Nick, Nick Mason- Hubo un instante de silencio y el duro rostro de Nick reflejó otra sonrisa, pero no de felicidad, sino de nostalgia- Procura salvarles, Vicktor. Procura salvarles.- Dijo esto, y entonces unos gritos sonaron desde la entrada.

Todos miraron en esa dirección. Un policía, con escudo antidisturbios y una pistola de 9 milímetros aún con el cañón humeante entró.

-Señor, hemos perdido a tres hombres y una nueva especie de criatura ha venido. No sabemos que es… es, es…No se como describirlo- El tipo entró hasta ponerse al nivel en donde se encontraban Vicktor y Nick- ¡Necesitamos refuerzos ya!- Nick Mason sacó su pistola de la funda. Vic Vega no sabía mucho de armas, pero supo de inmediato que aquello era de gran calibre, un 45 por lo menos.

-Vayamos ahí fuera y matemos a un par de hijos de puta- dijo mientras volvía a recuperar su rostro serio (durante unos segundos pareció Clint Eastwood en una de esas pelis del Oeste que solían echar en el canal Majestic) -pide refuerzos- le dijo al policía que había entrado momentos antes.

Unos minutos después, Nick, Vic y los milicianos salieron al exterior. Todo aquello era un caos, una carnicería como la que había en el rellano del bloque de Vic.
Los policías y la gente armada ocuparon posiciones, y Mason preparó su arma.
-Chico-dijo señalando a Vic- Sal de aquí. Salva a tus amigos.

Vic no lo pensó dos veces. Se hizo hueco entre los furgones-barrera y fue corriendo por las calles. Apenas había corrido 20 metros cuando los tiros y los gritos comenzaron. Vic sabía que volvería a encontrarse con aquel tipo, llamado Nick Mason. Estaba seguro de ello.

2

Jack Mort anduvo por el centro. Esquivaba los zombis como podía, no eran muy rápidos, pero los había en gran cantidad.
Corría por todas las plazas y calles de lo que era el centro de la ciudad, todas las tiendas, todas las personas… Todo estaba muerto o en llamas. Los zombis seguían persiguiéndole, y se le estaba agotando el aliento.
En ese momento pensó en la mala idea que había sido haber ido a la zona más poblada de la ciudad durante la hecatombe zombi.
Los zombies eran cada vez más numerosos, y las calles eran cada vez más estrechas, y él no era muy deportista, que demonios ¡si hasta los zombis podrían alcanzarle en cualquier momento!
Miró hacia y había dos direcciones, izquierda y derecha. Escogió la izquierda, y ese camino se bifurcó en otros dos y escogió el camino de la derecha esta vez, estando cada vez mas alejado de la plaga (Virus-T decía el ordenador ¿verdad?)

Paró en seco. Solo silencio, y su pesada respiración. Sentía en su pecho una punzada de dolor muy intenso. Nunca había corrido tanto en su vida. Fue entonces cuando escuchó unos pasos. Unos pasos silenciosos, de animal…

Venían de un callejón. Su instinto le decía que debía huir, pero un sentimiento aún más fuerte, que no era la curiosidad le invadió. No sabía que era, tal vez el destino…No lo sabía y aún así se metió en el callejón.

Lo primero que vio le hizo trizas el valor, y el miedo se volvió a apoderar del chico. En el callejón había tres perros…Solo que no eran perros, sino bestias del infierno, dóbermans demoníacos.

Los tres lo miraron, su piel estaba totalmente desgarrada…había sido devorados por sus dueños y ahora transportaban el mismo virus que había transformado a sus amos en zombis.
Jack Mort dio unos pasos hacia atrás, se dio la vuelta y salió corriendo como alma que llevaba el diablo. Los tres perros zombis fueron en pos de él.
Jack cogió una cuesta calle abajo, sentía el aliento de uno de los perros en el tobillo. Estaban a punto de alcanzarle, dentro de poco sentiría la presa de las mandíbulas del animal y en breve su vida acabaría pero...

-¡AL SUELO!- El grito vino acompañado de tres ráfagas de disparos que volaron sobre la cabeza de Jack, incluso una bala le rozó la oreja derecha.

Jack cayó al suelo, que estaba húmedo y resbaladizo debido a la lluvia. El dolor del pecho se había intensificado de sobremanera, y su respiración era muy pesada y muy rápida, el aire que llegaba a sus pulmones no era suficiente para quitarle la sensación de asfixia.
Levantó la cabeza y vio a quién había disparado a sus perseguidores.
Era una mujer, el pelo castaño caía suelto sobre sus hombros. Tenía el cuerpo esbelto, y el uniforme militar realzaba su figura. Una insignia de la BSAA estaba cosida en el hombro izquierdo; sujetaba con ambas manos un fusil de asalto M4-A1.

-¿Quién eres tú?- Preguntó Jack Mort, impresionado con la mujer

-Me llamo Zoey. Soy una agente de la BSAA- dijo mientras sacaba un cigarrillo Winston y empezaba a fumárselo.

-Bueno, pues yo me llamo Jack, Jack Mort. ¿Sabes alguna forma de escapar de la ciudad?

Zoey terminó de fumarse su Winston y miró de reojo a Jack.

-Hay una base temporal de la BSAA en la colonia St. Michael, allí tenemos unos pocos soldados y un helicóptero pesado para transportar a los heridos, deberíamos ir hacia allí y...

Un intenso rugido interrumpió a Zoey, que abrió los ojos llenos de sorpresa y…Terror.

-Reconozco ese gruñido, ¡Es un Némesis! ¡Vámonos de aquí ya!

La mujer agarró del brazo a Jack Mort y tiró de él hasta casi arrancárselo, y salieron corriendo calle abajo.
Jack entonces lo escuchó, miró hacia atrás y entonces supo por que la mujer tenía tanto miedo. Una inmensa bestia, corría tras ellos. Era como el Mr. X, pero muy diferente.. y aún más aterrador y poderoso.

La cara completamente sin labios, mostraba unos dientes puntiagudos, carecía de nariz y no tenía ojo derecho, unas grapas habían pegado la piel del párpado con el rostro para ocultarlo, aún así, su ojo izquierdo los estaba mirando, y los miraba con una furia asesina.

La bestia se aproximaba a ellos a una increíble velocidad. Jack sintió como sus enormes dedos tocaron su chaqueta, pero hecho su cuerpo hacia delante y consiguió zafarse. Zoey saco su pistola de la funda sin dejar de correr, era una pistola de gran tamaño Una Desert Eagle pensó Jack al ver la enorme pistola.
Zoey disparó tres veces a la cara del Némesis. Este se paró en seco mientras se agarraba la cara de dolor.

La soldado le tiró del brazo y lo llevó por una calle secundaria. Ella se paró en seco y miró hacia atrás, soltó el brazo de Jack, que se quejó dolorido de la presión que había ejercido la chica.

- El Némesis sigue acechando, pero creo que lo hemos despistado. No hagas ningún ruido…

Una mano apresó el tobillo izquierdo de Jack Mort. Este lanzó un grito de espanto al ver a un zombi que abría su boca dejando al descubierto sus podridos dientes para arrancarle un trozo de tobillo…de no ser por un rápido disparo de la mujer. Los sesos del zombi se esparcieron por toda la acera dejando lleno de sesos pútridos a Jack. Un sonoro rugido sonó desde la calle contigua.

-¡Mierda el Némesis!- Zoey se acercó a la puerta más cercana y disparó a la cerradura. La puerta daba a unas escaleras que subían hacia arriba. Zoey volvió a agarrar el brazo de Morty, y lo guió escaleras arriba. Al subir dos pisos de los siete del edificio, Jack escuchó como un golpe destrozaba la entrada. Era el Némesis, había destruido la entrada de un solo golpe y ahora subía las escaleras tras de ellos; así que aceleraron el paso.
En el quinto piso Mort se volvió, y vio la rápida ascensión del Némesis, que ya solo se encontraba a un piso de distancia, sintió que un brazo tiraba de él, se dio la vuelta y vio como un zombi intentaba atraerlo a sus fauces. Jack le dio una patada y salió corriendo, escaleras arriba. En el sexto piso, perdió de vista a Zoey, que se adelantó a él, y también escuchó un rugido de rabia, un intenso golpe y el sonido de huesos y carne cuando son machacados. El zombi había tenido la genial idea de cruzarse en el camino del Némesis.
Jack subió por fin al último piso, Zoey había forzado rápidamente la cerradura con una ganzúa y había salido a la terraza exterior. Entonces vio como ella cogía un poco de carrerilla, y saltaba al edificio contiguo.

-¡Salta vamos!- gritó Zoey

-¿Estás loca? ¡Son casi dos metros!- Gritó Jack Mort.

Entonces escuchó de nuevo un golpe y otro rugido aterrador. El Némesis llegó a la terraza y se lanzó corriendo a por él.

Jack gritó de pánico y se arriesgó a saltar.
Llegó al edificio contiguo y Zoey también corrió hacia el siguiente. Ella tenía más velocidad y saltó algunos segundos antes que Morty. Cuando fue a saltar, el Némesis le dio un manotazo y lo lanzó a la esquina de el tejado. Némesis se giró hacia él.

No sabía por que, pero Jack Mort supo que el Némesis solo iría tras él para matarlo.
Se acercó a Jack, sacando un tentáculo de su brazo izquierdo, este se revolvía en el brazo de su dueño, mientras un espeso líquido marrón, de una consistencia parecida a la saliva lo cubría.

La bestia levantó a Jack Mort con el brazo derecho, sujetándolo fuertemente por el cuello. Puso rígido el tentáculo del brazo izquierdo, listo para atravesar la cabeza del chico. Jack se puso morado, el aire no le llegaba a los pulmones, sentía que sus ojos se le salían de sus orbitas y entonces…Un certero disparo le dio al Némesis en la nuca. Este soltó a Jack y se revolvió furioso. Zoey había saltado hacia esa terraza de nuevo y ahora apuntaba al Némesis con su fusil de asalto. El Némesis se abalanzó sobre ella, pero ella rodó por el suelo esquivándolo, y le dio una nueva ráfaga de disparos, no le hacían ningún daño, aún así había que abatir a la bestia.
Jack Mort se acercó a Zoey, y de un rápido movimiento le arrebató la pistola Desert Eagle. Ambos se miraron y asintieron.
El Némesis se giró y miró directamente a los humanos

-Muy bien chico, tengo un lanzagranadas en mi mochila, encárgate de distraer al Némesis mientras lo cargo, ¿Crees que puedes hacerlo?

-Je, como se nota que no me conoces- Dijo Morty con voz de autosuficiencia, aunque realmente estaba aterrado de la bestia y no sabía como iba a enfrentar al Némesis con solo una pistola. Pero una pistola del calibre 50, lo que significa que quién tiene las de ganar soy yo jeje se dijo sonriendo

Jack disparó al Némesis, el disparo alcanzó al Némesis en el brazo derecho. Zoey se apartó de en medio y el Némesis se lanzó a despedazar a Morty.
Pese a que Mort disparó por segunda vez, el Némesis lo mandó hacia el otro lado de la terraza de un manotazo, y lo dejó desorientado durante unos segundos
¡No sueltes la pistola! ¡No sueltes la pistola! ¡No sueltes la pistola! Se gritaba Jack Mort mentalmente, oía los pasos del Némesis detrás de él, se giró sobre si mismo y apuntó a la masa que se le acercaba. Este volvió a sacar su tentáculo, esta vez Jack sabía que no sobreviviría, que moriría mientras sentía como ese tentáculo se revolvía en su cerebro y…

Una inmensa explosión sacudió al Némesis, que se tambaleó hasta el borde del tejado. Se volvió y miró como Zoey le apuntaba con un lanzagranadas en las manos.

-¡Al infierno cabrón!-Gritó la mujer.

La segunda granada que salió del cañón del lanzagranadas, impactó sobre el pecho del Némesis, y lo lanzó del edificio.
Un increíble estruendo se escuchó cuando el Némesis impactó sobre el suelo, aunque el sonido llegó como amortiguado, junto al sonido del agua chapoteando…
Jack Mort se asomó por el borde y vio al Némesis tirado en el suelo. Aunque había parado de llover hacía una hora, el suelo de la calle seguía anegado por el agua. Si yo bajase allí abajo seguro que me llega por los tobillos pensó Jack Mort.

-No creas que está muerto-dijo Zoey- sigue vivo y estará detrás de nosotros en unos minutos. Bajemos de aquí.

Jack la siguió, estaba realmente cansado y hecho polvo, pero aún así, solo estando al lado de aquella mujer un nuevo sentimiento le hacía sacar fuerzas de flaqueza para seguir adelante.
El se quedó quieto unos instantes más ahí arriba, mirando como Zoey rearmaba el lanzagranadas y lo metía dentro de su pequeña mochila.
La esperó, ella cogió su fusil y le cambió el cargador. Le arrebató a Jack la pistola y le cambió el cargador, y devolvió la pistola a su funda. Jack Mort hizo ademán de replicarle, pero Zoey lo miró con una mirada fulminante.
Ambos se dirigieron hacia la puerta que daba a las escaleras para bajar de aquel edificio, Jack puso la mano en el pomo, la abrió y dejó pasar primero a Zoey. Jack decidió llevarla a donde estaban sus amigos, ella les sería de utilidad para saber que hacer ahora.

3
Eddie Dean caminaba solo, desganado, a paso pesimista y con el ánimo por los suelos, a decir verdad. La ciudad estaba por completo destruida, los pocos supervivientes que quedaban se alejaban corriendo al verle de lejos. También había muchos zombis, aunque la mayoría estaban ocupados en devorar los cuerpos de sus víctimas, y pocos eran los que intentaban ir detrás de él, lo único que tenía que hacer era apretar el paso para dejarlos atrás.

Eddie seguía avanzando por la desolada ciudad, de vez en cuando un disparo sonaba, y en ocasiones el disparo era seguido de gritos de horror.
Eddie se encontraba muy lejos aún del lugar al que deseaba ir. Tenía que pasar al lado del colegio Johnny B. Goode, seguir la rotonda hacia delante y bajar a la fuente Milenium. Después, cogería a mano izquierda y subiría la gran cuesta que le separaba de su destino, el supermercado.

Eddie se paró en seco. Había escuchado algún ruido, no podía ser de la lluvia, pues había escampado hacía algo menos de diez minutos, sonaba como un chapoteo, pero no había rastro de alguna charca con la suficiente profundidad como para hacer ese sonido. El ruido seguía, venía de su espalda. Era un continuo CHACK CHACK CHACK . Era un sonido que se escuchaba húmedo, aunque también como si se afilara un cuchillo con un afilador. El sonido seguía acercándose. Eddie se dio la vuelta. Nadie estaba detrás de él. Se rió ante su propio miedo, y volvió a darse la vuelta.
Entonces algo pasó a una inmensa velocidad por al lado de su cara, rozándosela. Giró sobre sus pies y miró a la criatura que le había atacado. Era una bestia deforme, aunque con un aspecto que algún día fue humano. No tenía piel, solo todos los músculos al aire, incluyendo el cerebro, no poseía ojos, y tenía unos afilados dientes de unos 5 cm. Sus brazos delanteros se eran inmensamente enormes, como los de un culturista y acababan formando grandes garras.

Eddie hizo el amago de salir corriendo, pero la criatura intuyó lo que haría y le sacó su lengua, que era una especie de lengua-látigo de unos 2 metros de largo. Le pasó rozando el hombro, pero Eddie sabía que aquello podría ensartarlo como a un pavo de navidad si no tenía cuidado, la criatura siseó y se lanzó de un salto sobre Eddie Dean.

Con las garras delanteras sujetó sus brazos, y con las traseras le inmovilizó las piernas. La bestia abrió las fauces; Eddie no tenía escapatoria, cerró los ojos y esperó al temible mordisco de la criatura…
El sonido del claxon de un coche hizo que Eddie moviera su cabeza sobre si mismo, vio como la criatura que iba a matarlo encaraba a la parte delantera de una furgoneta, que pasó sobre Eddie chocando contra la criatura. Eddie sintió que los neumáticos estuvieron a punto de aplastarle los dedos, aunque agradecía que la furgoneta le hubiera quitado de encima a la bestia, que ahora se encontraba inmóvil en el suelo ante él.
La furgoneta se paró, y el conductor saludó con una sonrisa en los labios:

-Ey Eddie, ¿que de tiempo no?

-¡Sam! ¿Eres tú o eres un sueño?

-Jaja, soy yo y soy el sueño de todas las mujeres- Era Sam Jackson, uno de los mejores amigos de Eddie, que hacía tiempo que no se presentaba en el instituto. Al parecer, en el tiempo que no había estado con ellos había aprendido a conducir.- ¿Te llevo?

-Claro joder, me has venido de puta madre jajaja - le respondió Eddie, que al ver a una cara conocida se animaba un poco.

4
El viaje se le hizo a Eddie bastante corto. Recorrieron a bastante velocidad el trecho que los separaba del centro comercial, pasando por los restos de la ciudad. Entre ellos, la fuente Milenium, la cual antes se erguía como una torre; pero ahora estaba derrumbada, rezumando agua descontroladamente.
Si sigue así- pensó Eddie- Esto se inundará y habrá que pasar nadando.
La idea de pasar nadando por ahí le hizo sacar una sonrisa, pese a lo triste y melancólica que se veía ahora la ciudad. Tras unos minutos habían llegado al centro comercial

Dejaron la furgoneta en la entrada, y se internaron adentro, pudieron ver de nuevo cadáveres por doquier, y podían escuchar los gemidos de los zombis, pero aún así avanzaron con el corazón encogido en un puño, con un pulso frío en vez de latidos normales.
Un zombi se levantó del mármol del suelo, y los miró con los ojos vacíos de muerto que tanto los caracterizaban, Eddie y Sam esquivaron a la carrera al zombi, y continuaron hacia delante, saltando por encima de los restos de algún pobre diablo que no alcanzó a escapar de los zombis…o algo peor se dijo mentalmente Eddie mientras recordaba a la criatura que se encontró de camino.
Al internarse en el centro comercial, lo primero que les invadió fue la horrible musica de espera típica en un supermercado. Cogieron un carro de la compra que estaba tirado en el suelo.

-Jajaja, ¿Eddie tienes dinero?

-Je, bueno no creo que les importe mucho que cojamos ``prestadas ´´ algunas cosas.
Eddie cogió el carrito y empezó a buscar comida…Cogió unas hamburguesas y las metió dentro, también copio latas de conserva, varias botellas de agua…

-Emm… ¿Eddie, no está demasiado tranquilo esto? –Preguntó Sam mientras vigilaba que no atacaran por la espalda a Eddie

-Ahora que lo dices…Afuera había un montón de zombis pero aquí adentro en cambio todo está silencioso… -Eddie se puso tenso, todo era silencio y había mucha sangre por todos lados, pero no había sonidos extraños ni tampoco había cadáveres ni nada por el estilo…

-Vámonos, esto me da muy mal presentimiento…- dijo Eddie mientras cogía el carrito y salían disparados del lugar. Pasaron por muchos pasillos el supermercado, algunos estaban llenos de sangre, incluso de restos de personas, carritos y comida y productos tirados por doquier.
Pasaron por la caja registradora a toda velocidad, iban a salir pitando por las puertas de cristal del supermercado cuando Eddie giró la cabeza, y vio a una figura corriendo.

-¡Espera Sammy!- Gritó Eddie, se paró en seco y soltó el carrito que casi da un vuelco, de no ser por la rápida intervención de Sam.

-¡¿Qué pasa?! ¡¿Falta algo?!- le preguntó Sam muy alterado.

-He visto a alguien corriendo. Estoy seguro.

-Eh Eddie, en todas las películas de miedo cada vez que aparece la persona misteriosa instantes después suele suceder algo horripilante. ¿Qué tal si le hacemos caso a ese pequeño consejo, eh?

Eddie permaneció de pie unos segundos, pensando en lo que haría.

-Eddie, vámonos de aquí tengo un mal presentimiento…

-Sammy, vete si quieres y deja las cosas del carrito en el coche; quiero averiguar quién era esa persona.

Eddie volvió a entrar en el supermercado a paso rápido, mirando en todas direcciones, intentando seguir la pista de aquella persona. No había ni rastro, empezó a gritar, preguntando aquello de si había alguien por allí, pero como en las películas, el silencio se mantenía. Eddie se iba a dar la vuelta cuando una mano tocó su hombro.
Eddie pegó un salto hacia delante, se dio rápidamente la vuelta, listo para encarar lo que fuera que lo había tocado… Era Sam

-Joder Sammy, menudo susto que me has pegado

-Je, tranquilízate miedoso. Creo que he visto a alguien metiéndose en el almacén.

Eddie siguió a Sam, que lo guió al almacén. Atravesaron el umbral del almacén, que estaba hecho de tiras de plástico duro, pero el almacén estaba incluso más muerto que el supermercado. Había cajas tiradas por todos lados y estanterías en el suelo con todo lo que contenían desparramado por el suelo; otra estantería estaba apoyada contra la pared, Eddie empezó a andar lentamente hacia allí, había algo extraño…Dos cajas que parecía que hacían de barricada y una manta que cubría la parte inferior de la estantería… Eddie seguía caminando lentamente, y entonces una parte de la estantería se retiró desde dentro. Eddie se quedó quieto, y alguien se asomó por el hueco. Se miraron durante un instante, y el tipo del hueco sacó algo. Una pistola de clavos.
Eddie escuchó el sonido hueco que hacía la pistola.
Sam vio de repente como Eddie Dean caía al suelo fulminado.

-¡¡¡Eddie!!!- Gritó Sam corriendo hacia el cuerpo de su amigo.

Eddie se estaba retorciendo en el suelo, había recibido el impacto en el brazo derecho, a través de su chaqueta marrón empezaba a rezumar sangre.

-¡¿Eddie estás bien?! ¡¿Estás bien Eddie?!

-¡Si si joder pero deja de zarandearme! – Sam paró de zarandearlo – Aghh…Mi brazo… Joder me han hecho polvo el brazo…

Empezaron a escuchar una especie de griterío que provenía de la estantería caída. Cuando el que había disparado a Eddie saliera de su escondite, se iba a tragar el clavo…

-¡Lo siento! – gritó una chica que salía saltando por encima de las cajas que hacían de barricada – Creí que eras uno de ellos…- Eddie se quedó mirándola, ella era quién le había disparado. La chica se llevó las manos a la boca al ver donde había ensartado el clavo.

-Marie te dije que no eran zombis - dijo otra chica que también había salido de debajo de la estantería.

-Pero es que… se quedó quieto mirándome y…Andaba tan lento que…Pensé que…

-Tranquila…Agghh… Fue culpa mía por haber ido así…Tenía que haber preguntado primero…- Le dijo Eddie, mientras se agarraba el brazo.

-Eddie, creo que en vez de disculparte deberías curarte eso. Es peligroso dejarte ahí ese clavo.-Dijo Sam, ahora que se había tranquilizado; mientras miraba la herida de Eddie.

-Si, debería de quitármelo con cuidad…AGHHHHH- Gritó Eddie cuando Sam cogió el clavo entre el índice y el pulgar y se lo extrajo de un tirón. Sam le tapó la boca a Eddie para que no se acordara de su familia.

Las dos chicas miraban atónitas lo que acababa de hacer Sam.
-Bueno, así es más rápido ¿no?- dijo Sam sonriendo
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Bueno, capítulo dedicado a Grecia, donde por fin ella hace su debut.
comentad si os gustó! (en el próximo prometo más accion XD)

6 comentarios:

  1. jajaaja no veas... perdona cariño xD!! por cierto quien es Zoey?? y el Samu jejeje k arte sigue asi =)

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  2. jajajjaja me hizo gracia eso de que me pegases un tiro con una pistola de clavos xDDDD y zoey es la prota de un juego que el alex queria que se liase con el xD (otra cosa distinta es que pase XDXDXD)

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  3. jajaja de k juego?? angelito dejalo si le hace ilu xDD!!

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  4. es del Left for Dead
    xDDD bueeeno,puede que pase algo xDDD

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  5. Me encanta!! xD Insuperable la verdad, te reto, XD si eres capaz de superar este capitulo te pongo un monumento xDD espero que el proximo con ansia (y a ver cuando me sacas xD) ah y el personaje de Zoey me gusta muxo jeje, otra cosa xD cuidado con los clavos eh! jajajaja!! xD

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  6. xDDDD jajaja y yo creyendo que me habia salido un capitulo mal encarrilado, con lo que tengo preparado verás como flipas xDDD

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