CAPÍTULO 2. CHASED
1
Jack, que sabía manejar ordenadores, se hizo cargo del teclado.
Fue a la carpeta de ``Mis Documentos ´´ y allí buscó la carpeta vacía. Eddie se preguntó por que una carpeta tan importante estaba a plena vista, pero no le dio demasiadas vueltas.
Tras poner la contraseña, la pantalla se volvió completamente negra y aparecieron unas letras verdes que rezaban (A Vic le hizo cierta gracia pensar en ese comentario en el aula de religión):
-Bien venido al sistema de almacenamiento central de información, usuario 38247 Michael Rodgers.
Los chicos estuvieron un rato sin hacer nada, pero no pasaba nada; una barra verde parpadeaba en la esquina superior izquierda de la pantalla del ordenador, justo por debajo del nombre del usuario. A Vicktor se le pasó una idea por la cabeza, y la puso en práctica. Escribió con el teclado:
-¿Información de qué?
El sistema no tardó mucho en responder
-Información sobre la compañía farmacéutica Umbrella y sus proyectos de armas biológicas y virales.
Los tres se quedaron boquiabiertos, habían escuchado historias sobre Umbrella y sus experimentos, pero jamás creyeron que fueran posibles
-Morty, Pregúntale que fue lo que atacó a Mike en el auditorio
Y Jack lo escribió.
Apareció escrito en letras mayúsculas ``ACTUALIZACIÓN DE INFORMACIÓN ´´, y apenas un minuto después, transmitió lo que sabía:
-Hace una hora se transmitió la orden de poner en funcionamiento el programa Némesis. El arma biológica que atacó el instituto Juniper Hill, corresponde a la serie T-002. El nombre en clave que se le transmitió es ``Mr. X ´´. No se le conocen puntos débiles, solo es capaz de hacer lo que se le ordena, gracias al chip de control que tiene implantado en el cerebro.
Ante esta última aseveración, Eddie dedujo algo importante:
-Esa cosa, el Mr. X, mató a Mike por que se lo habían ordenado
-Tienes razón- dijo Vic Vega-pero a mi me intriga otra cosa.
Y escribió en la pantalla:
-¿Qué es el programa Némesis?
Y la máquina respondió:
-Es la liberación de armas biológicas experimentales en zonas infectadas con el virus-T.
Eddie se pregunto que seria ese virus. Lo escribió:
-Un virus creado a partir de los virus Progenitor y Ébola, por el ilustre científico J. Marcus. Tiene la capacidad de reanimar las mitocondrias de la célula animal y vegetal muertas y hacer que vuelvan a funcionar. En caso de vida inteligente, no devuelve todas las capacidades motoras del cerebro. Los cuerpos reanimados solo se guían por instintos básicos, como alimentarse. El uso de T-virus en exceso produce mutación al alterar el ADN del huésped.
-¡Ja!, genial mutantes y zombis en la ciudad- repuso en tono sarcástico Eddie Dean, aunque fue ignorado por sus amigos.
De repente, se escucharon unos pasos por el pasillo. Por la puerta entraron dos alumnos. Eran Chris Blonde y Mark Strahm. Este último estaba completamente pálido, tenía una herida en el cuello.
Un mordisco se dijo mentalmente Eddie
-¡Mierda, los pasillos están llenos de zombis!-Gritó Chris al entrar en el aula con Mark apoyado en uno de sus hombros- Ayudadme, ¡Se está muriendo!
Eddie, miraba atónito como se estaba muriendo aquel alumno, veía como Vic intentaba parar la hemorragia del cuello con su propia mano. Se moriría por que no tenían con que salvarlo; a menos que…
Eddie, se dedico a rebuscar por todos lados algo que le sirviera. Y entonces encontró la maleta del difunto (si no era ya un zombie) Mike Rodgers y empezó a rebuscar en ella.
Dentro encontró una cartera, un paquete de cigarrillos y un montón de disqueteras llenas de CD´s. Le dio la vuelta de dentro hacia fuera, tirando todo el contenido y empezó a rebuscar.
¡Tiene que haber algo joder! Se gritaba mentalmente Eddie, hasta que de repente, su mano izquierda tocó el fondo de la maleta… Volvió a darle, esta vez con los nudillos; sonaba hueco… Eddie empezó a rebuscar por las rendijas del fondo y tocó un resorte. El falso fondo saltó hacia arriba, Eddie lo quitó con violencia, un vaho de frío se escapaba del verdadero fondo, y encontró una jeringa, el tubo era de largo unos 20 cm y la aguja mediría unos 10 cm, puesto en letras mayúsculas en una pegatina un poco desgastada ponía: ``Virus-G ´´.
Si no hubiera tanta tensión en el aire, Eddie se hubiera pensado dos veces lo que estaba a punto de hacer. Pero no había tiempo para pensar.
Le inyectó a Mark el virus-G.
Y Mark se desmayó.
2
-Tío, ¿Qué has hecho?-Preguntó Chris, que estaba considerablemente aterrorizado, no solo por los zombis o por que su amigo hubiera estado a punto de morirse. También lo estaba por que Mark Strahm acababa de parar de sangrar. Y sus heridas se estaban curando, cerrándose solas a una velocidad sobrenatural.
En ese instante Mark abrió los ojos. Eran unos temibles ojos diabólicos, totalmente inyectados en un intenso color rojo carmesí. Se levantó de la mesa y se puso de pie. Mark medía casi un metro noventa y pesaría más de ciento veinte kilos, eso unido a sus ojos, hizo que los chicos se echaran hacia atrás atemorizados por su temible aspecto.
Entonces se escucho un crujido, como de huesos rompiéndose. Y de carne estirándose hasta ser desgarrada. La camiseta de Mark se destrozo y entonces vieron que su brazo derecho adquiría dimensiones enormes en comparación con su cuerpo. Era inmenso, y mucho más temible que la criatura que se habían encontrado en el auditorio.
Con sus ojos rojos miro directamente a Chris.
-Ey Mark, soy yo Chris, ¿No me reconoces?- las suplicas de Chris no tuvieron efecto. La bestia lanzó un rugido que destrozo los tímpanos de todos y de un salto se llevó por delante a Chris y una de las ventanas que seguían intactas del aula de religión.
Eddie y Vic se acercaron para ver a través del agujero, habría más de veinte metros de altura. Pero aun así, la nueva criatura lo soportó como si hubiera sido una caída de solo dos.
Chris seguía vivo cuando el brazo derecho de Mark se transformó en una garra enorme. Destripó al que minutos antes era su amigo y devoró sus órganos, se alimentó de huesos y vísceras, y machacó la columna vertebral con su nueva dentadura, que le crecía fuerte, junto al resto del cuerpo.
Arrojó los restos a un lado y se fue corriendo, mientras iba mutando cada vez más haciéndose cada vez más fuerte; los chicos vieron como de un placaje destruyó una de las paredes del patio y se fue dando grandes saltos por la calle (los chicos lograron distinguir los gritos de las pobres personas que tuvieron que encontrarse en el camino de la bestia)
Eddie, que hasta ese momento solo había pensado en la criatura, se giró en redondo para mirar el estado de sus amigos. Vic estaba perfectamente, parecía tal vez algo conmocionado, pero se le pasaría. Jack Mort estaba temblando, agazapado contra una esquina, con el rostro totalmente pálido. Tampoco estaba tan mal la situación, pensó con ironía.
3
Los tres salieron de la clase, y bajaron las escaleras que conectaban con el pasillo superior del instituto, como antes les había dicho Chris, los pasillos estaban llenos de criaturas…Gente que conocían de antes y que ahora eran irreconocibles, con la mirada vacua y perdida hacia la nada.
Los chicos se lanzaron a toda velocidad a salir corriendo, los pasillos estaban llenos de muertos andantes, que alzaban los brazos al aire en busca de acabar con aquellos tres supervivientes.
Pasaron por la cafetería, que tenía las mesas y sillas diseminadas por doquier, y como no, algún que otro cadáver tirado entre los restos de la madera de algunas mesas. No se entretuvieron y salieron corriendo hacia uno de los pasillos que bordeaba el patio central, miraron hacia el patio, y se sorprendieron al ver que algunos zombis estaban devorando a varios alumnos, pero tampoco se detuvieron ahí, no se lo podían permitir. Finalmente llegaron a la entrada.
-¡Rápido Vic abre la puerta! – dijo Eddie, pues la puerta tenía una cerradura eléctrica y solo se podía abrir mediante un interruptor que había en la recepción.
Vic Vega fue corriendo, introdujo la mano por la ventana de recepción y tocó el interruptor, escuchó el ruido de apertura y escuchó como Eddie y Jack abrían la puerta. Cuando iba a retirar la mano de la ventanilla de recepción, sintió que algo le aprisionaba la muñeca; se giró y vio a al conserje apunto de morderle la mano, pero Vicktor Vega fue más rápido, y de un manotazo consiguió zafarse del zombi, y siguió a sus amigos a las calles de la ciudad.
4
Afuera, la situación no era mucho mejor.
Las calles estaban llenas de zombis, incluso habían visto como otros jóvenes eran devorados vivos por ellos. A Eddie le habían agarrado por la espalda dos de aquellas criaturas, el olor era horrorosamente intenso (de haber desayunado aquella mañana lo habría echado todo allí mismo). De no ser por la rápida intervención de Vic, su carótida no lo habría contado.
Decidieron que se acercarían a la casa de Vic, era la que estaba mas cerca.
Iban corriendo por la calle, escuchando explosiones y disparos; cuando se acercaron a la carretera vieron como un coche rojo que pisaba a fondo el acelerador, chocaba de frente con otro que iba en dirección contraria (es lo que tiene que cuando conduces y tienes un zombi en la parte trasera a punto de morderte, no te fijas en lo que hay en la carretera). El llamativo coche rojo salió volando y dando vueltas de campana calle abajo.
Siguieron corriendo, a pesar de que Jack estaba apunto de echar un pulmón por la boca, Eddie de sufrir un ataque al corazón y Vic que no sentía las piernas, se podría decir que podían seguir a ese ritmo un par de minutos más. Apenas unos metros más adelante estaba el bloque de Vic Vega. Este sacó las llaves…
5
Entraron por el portón. Lo que solía ser un rellano recogido y sin apenas suciedad, era ahora una macabra versión de una carnicería. Todo eran extremidades cercenadas y sangre hasta el techo. Los órganos estaban tirados de un lado para otro del rellano.
-Esto no es obra de los zombis-Advirtió Jack- Ellos se lo hubieran comido todo. Esto es obra de algo…distinto.
Eddie y Vic también se dieron cuenta de ello. Había partes desgarradas y con mordidas, pero no devoradas.
Aun así, el lugar parecía desierto, y cualquier lugar era mejor que la calle, donde la lluvia había bajado su intensidad, pero aun llovía lo suficientemente fuerte como para amedrentar los ánimos de salir de un lugar resguardado.
Los tres entraron, con Vic a la cabeza y Eddie al final. Cuando llegaron a las escaleras y las subieron, Eddie creyó ver por el rabillo del ojo, una figura que pasaba a una velocidad fulminante en su dirección. Giró la cabeza pero ya no había nada. Solo el rojo intenso de las paredes y el ruido de pisadas y lluvia. Se obligo a decirse que aquello solo era una imaginación suya, un terror primitivo que todos tenemos activados cuando sentimos ser la presa.
Finalmente llegaron sanos a la segunda planta. Estaba tan impoluta como siempre, y daba un contraste tan intenso con el rellano que casi dañaba la vista.
Entraron en casa de Vicktor. Todo allí adentro permanecía igual, como si ninguna catástrofe hubiera acontecido.
Todos entraron en el cuarto del ordenador. Eddie Dean se tiró en el sofá y Jack Mort se dejó caer en la silla de enfrente del ordenador, mientras Vic permanecía de pie. Les daba igual estar totalmente empapados, solo podían pensar en las cosas terribles y atrocidades que les podrían pasar a sus seres queridos…
Entonces Eddie Dean se dio cuenta de una cosa. Si se quedaban allí lamentándolo todo no sobrevivirían.
-Tíos- dijo rompiendo el incómodo silencio en el que se hallaban-No podemos quedarnos aquí parados sin hacer nada. Ya se que suena duro, pero tenemos que olvidarnos de nuestros amigos y familiares. Tenemos que sobrevivir y para eso tenemos que estar concentrados-lo dijo con decisión, sin miedo en la mirada, no estaba dispuesto a morir aun.
-Y que sugieres que hagamos, ¿eh Eddie?-replicó Vic Vega- No tenemos armas, tampoco tenemos mucha comida y solo somos tres contra doscientos mil zombis, ¡Estamos perdidos!
-¡No tiene por que ser así Vic!- dijo alzando la voz- Podemos conseguir armas y ayuda, solo hay que buscarla! Podemos ir a cualquier tienda y llevarnos todo lo que queramos, ¿Quién nos lo impide, eh? Si nos quedamos aquí moriremos sin ni siquiera intentarlo.
-¿Pero es que no has visto bien el rellano? ¡Aquí hay algo muy peligroso, más que los zombies, es mas aconsejable quedarse aquí esperando al rescate!
-Eddie tiene razón Vic- esta vez habló Jack Mort, que se levantó de un pequeño salto de la silla- tengo un plan, lo malo es que tendríamos que separarnos todos. No es un mal plan, solo es algo arriesgado.
Vic no replicó, parecía más dispuesto a escuchar el plan suicida de Jack que al plan original de Eddie
-Dime en que consiste, Jackie
Este sonrió al darse cuenta que había conseguido llevar a los dos a su campo.
-Mirad, necesitamos provisiones. Yo iré por el centro de la ciudad, buscando algún superviviente o algo de ayuda. Vic tu iras a la comisaría de policía, tal vez encuentres algunas armas para nosotros. Y finalmente, Eddie tu irás al centro comercial, llévate de allí, no se… cerillas, velas, comida, armas…cosas así por si se nos va la electricidad
-Y sobretodo vacía la bodega de los mejores whiskys- dijo Vic, que había recuperado su sentido del humor. Los tres se echaron a reír con ese comentario mientras se ponían en marcha
6
Mientras los tres chicos se largaban del apartamento de Vic, otro hombre se centraba en manejar adecuadamente sus piezas en aquel tablero de ajedrez que era el mundo.
Clay Reynolds estaba sentado en la silla de su despacho, que su ubicaba en el subsuelo del instituto en un laboratorio subterráneo, secreto para todo el mundo.
El había sido el que había usado al Mr. X para eliminar a la rata de Mike Rodgers, que desde el principio había sido un topo para la organización, un simple espía que había robado una de las últimas muestras del virus G en el mundo.
Ahora la B.S.A.A estaba enterada de sus experimentos y de su nuevo proyecto, el proyecto ``Sylar´´.
Sonrió para si cuando pensó en ese proyecto. Todas las armas biológicas serian eclipsadas por Sylar. Todo el gobierno mundial se rendiría ante el, ante Clay Reynolds, le mirarían como a un nuevo Dios, nada se interpondría en su camino.
En ese momento Eldred Jonas entró en el despacho. Estaba visiblemente sonriente.
-Hola Clay, me he enterado de que tanto Némesis como Mr. X se encuentran en la ciudad. Y se me ha ocurrido una buena forma para entretenernos mientras llegan Chris Redfield y sus amigos a chafarnos la fiesta.
Reynolds sonrió con malicia
-Soy todo oídos Eldred.
-Mira, programemos al Némesis y al Mr. X para que cacen una a una a todas las ratas de este maldito instituto.
A Clay le brillaron los ojos. Asintió con la cabeza, sería entretenido ver que podrían hacer unos simples estudiantes contra el Némesis y el Mr. X.
No sabían es que los resultados serían inesperados.
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Bueno, he publicado un par de horas más tarde de lo que prometí, pero es que tenía una cosa muy importante que hacer.
espero no haber cometido los errores del primer capítulo y a ver mejorado :P xD
sábado, 5 de junio de 2010
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Está super chulo jose :) tengo muchas ganas de leer el siguente (K)(K)
ResponderEliminarjajaja, gracias, el siguiente capitulo está dedicado a ti espero que te guste mucho ;)
ResponderEliminar(K)
Mmm..., ¿te he dicho alguna vez que me das envidia? XD, esta muy bien Jose, sigue asi. ;)
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